La empresa holandesa EML lleva fabricando sidecars para motos desde hace más de 30 años. Cada uno de sus modelos está diseñado, desarrollado, probado y fabricado en la fabrica de EML.
Entre sus diversos modelos encontramos el Speed 2000. Un sidecar diseñado especialmente para acoplarlo a la BMW K1200.

En autopistas el cuatro cilindros de la K1200 tira con fuerza aunque se acusa el sobrepeso de llevar enganchado el sidecar por lo que tendremos que usar un poco más la caja de cambios y lo notaremos en un poco más de ruido, pero no es problema, la caja de cambios es rápida y precisa y ello permite que no acusemos un notable descenso del rendimiento del motor.
La suspensión trasera es bastante flexible. El ya conocido H.C.A.D. sistema de suspensión ha sido equipado con un nuevo amortiguador, que puede ajustarse manualmente (ida y vuelta de amortiguamiento), con el fin de crear aún mejores cualidades en carretera. Debido a que carece de barra estabilizadora notaremos cierto balanceo cuando la velocidad aumenta.
La dirección demuestra viveza y exactitud pero el motor no da alegrias para subirlo de vueltas muy rápidamente, en cambio los frenos son excelentes, un poco bruscos en la frenada delantera. Los frenos traseros carecen de suficiente mordida.
El sidecar es muy cómodo. Su acceso basculante hace que el acceso a su interior sea coser y cantar. Sólo la ausencia de la capota y el parabrisas corto nos hacen recordar la vocación deportiva de este modelo.
El Speed 200 es un modelo con un gran acabado - no es barato - pero el débil comportamiento de su suspensión estropea el placer que uno podria experimientar al conducir una moto deportiva de su clase.